Somos Adis Marconnerie, un taller de marroquinería artesanal en San Luis. Trabajamos cuero vacuno curtido al vegetal, lo cortamos a mano, lo cosemos con hilo encerado y lo dejamos envejecer con la pátina que solo da el uso real. No hacemos series grandes: hacemos piezas pensadas para durar y para acompañar la rutina de quienes las eligen.
Nuestros clientes valoran un bolso que resiste el día a día, una cartera que no se descose al tercer mes, un cinturón que mantiene su forma. Gente que prefiere comprar una vez bien, antes que varias veces mal.
Cada pieza se diseña y se corta de forma individual. El curtido vegetal respeta la fibra de la piel, permite que respire y que desarrolle una pátina propia. La costura a mano, con hilo encerado, da una resistencia que la máquina no alcanza.
Reparamos piezas de cuero para que no terminen en un cajón, hacemos artículos personalizados para regalo y asesoramos a quien no sabe qué modelo elegir según su uso diario. El objetivo siempre es el mismo: que la pieza se use y se disfrute.
Cuatro artesanos con oficio, paciencia y un mismo criterio: trabajar el cuero como se hacía antes, sin atajos.
Treinta años curtindo cuero vacuno al vegetal. Mario selecciona personalmente cada piel en el depósito y decide el corte según la zona del lomo y la textura. Es el encargado de que ninguna pieza salga del taller sin la caída y el grosor correctos.
Lucia dibuja los patrones a mano, sobre papel kraft, probando cada molde en cuero de descarte antes de aprobarlo. Conoce las medidas exactas para un bolso de uso diario: el ancho de la correa, la profundidad del bolsillo interno y el refuerzo del fondo.
Eduardo cose a mano con hilo encerado y dos agujas, como se hace en guarnicionería. También aplica los acabados envejecidos: ceras, tintes y betunes que resaltan la veta natural. Sabe cuándo una costura debe ceder y cuándo tiene que quedar firme para años de uso.
Isabel recibe los pedidos de regalos personalizados y asesora a cada cliente sobre el tipo de cuero, el color y el tamaño según el uso que le va a dar. También coordina las reparaciones: cambia costuras, reemplaza herrajes y devuelve a la vida piezas que parecían perdidas.
Cada pieza sale de nuestras manos con un propósito: durar, acompañar y mejorar con el uso. No trabajamos con series ni con materiales que imitan la piel.
La diferencia no está en una etiqueta, sino en el proceso. Usamos cuero vacuno curtido al vegetal, cortamos cada pieza de forma individual y cosemos a mano con hilo encerado. Eso significa que no hay dos bolsos iguales, que la pátina se vuelve parte del objeto y que una rotura se puede reparar. No vendemos accesorios de temporada: hacemos artículos que se heredan.
Resolvemos las dudas más comunes sobre el trabajo en cuero, los tiempos de producción y el cuidado de cada pieza.
Trabajamos exclusivamente con cuero vacuno curtido al vegetal. Este proceso natural, que emplea taninos de plantas y cortezas, conserva la estructura de la piel y le da una resistencia que mejora con el uso. Cada pieza desarrolla una pátina propia, un tono que se profundiza con el tiempo y que hace que tu artículo sea irrepetible.
Una pieza a medida, como un bolso o una cartera con iniciales, suele estar lista en un plazo de dos a tres semanas. El tiempo depende de la complejidad del diseño y de la cantidad de trabajo que haya en el taller en ese momento. Al hacer el pedido te confirmamos la fecha exacta de entrega.
La elección depende de cómo pensás usar la pieza: si necesitás espacio para una notebook, un bolso de hombro con refuerzo interno es lo más práctico; para salidas cortas, una cartera de mano o un cinturón de cuero ancho funcionan mejor. Te asesoramos según tu rutina y el tipo de carga que llevás habitualmente.
Sí, recibimos artículos de cuero para reparar: cambio de costuras, reemplazo de herrajes, refuerzo de bordes y restauración de la superficie. Traé la pieza al taller o escribinos con fotos para evaluar el trabajo necesario y el presupuesto antes de empezar.
Lo principal es evitar la exposición prolongada al sol y a la humedad. Para limpiar, usá un paño seco y, una o dos veces al año, aplicá una crema hidratante específica para cuero curtido vegetal. Si el artículo se moja, dejalo secar a temperatura ambiente, lejos de fuentes de calor directas.